Desde que los peques se incorporaron al aula ,cada día fue un paso más hacia la confianza, el cariño y la alegría compartida. Poco a poco, las lágrimas se transformaron en sonrisas y las sonrisas en abrazos. Pues como dijo Laura Estremera la entrada a la Escuela es un periodo de vinculación y no de resignación.
En los primeros años de vida, el corazón y la mente de cada niño están en plena construcción. Lo que sienten, cómo se sienten y cómo aprenden a gestionar esas emociones marcará la manera en que se relacionen consigo mismos y con el mundo. Desde un enfoque emocional, la escuela infantil es mucho más que un espacio de aprendizaje académico: es un lugar donde se aprende a confiar, a expresar lo que duele y lo que alegra, a sentirse valioso y escuchado. Cuando un niño se siente seguro, querido y respetado, su cerebro está más dispuesto a explorar, a crear y a aprender. Pues como dijo José M " De qué sirve que un niño sepa colocar Neptuno en el Universo, sino sabe dónde poner su tristeza o rabia.
FRU FRU FRI QUÉ FRIO HACE AQUÍ Fru, fru , fri qué frío hace aquí. Froto, froto, fre el frío ya se fue. Así comenzamos este segundo trimestre, disfrutando de todas las cualidades del invierno a través de la manipulación y exploración.
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