¡MANOS A LA OBRA!
Desde que los peques se incorporaron al aula ,cada día fue un paso más hacia la confianza, el cariño y la alegría compartida.
Poco a poco, las lágrimas se transformaron en sonrisas y las sonrisas en abrazos. Pues como dijo Laura Estremera la entrada a la Escuela es un periodo de vinculación y no de resignación.
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